El desayuno de 3 ingredientes
Esta receta se viralizó en todo el mundo por una razón simple: funciona. Solo tres ingredientes, menos de diez minutos de preparación y el resultado es un desayuno que combina el dulzor natural de la banana madura con la fibra de la avena y la proteína del huevo. No necesitás azúcar, no necesitás harina blanca y el sabor es sorprendentemente bueno.
Ingredientes
- 1 banana madura (cuanto más madura, más dulce)
- ½ taza de avena arrollada (fina o gruesa)
- 2 huevos
- Opcionales para personalizar: esencia de vainilla, canela, cacao en polvo sin azúcar, arándanos
Preparación
- Pisá bien la banana con un tenedor en un bol hasta obtener un puré sin grumos grandes.
- Agregá los huevos y la avena. Mezclá bien. Si usás avena gruesa y preferís una textura más lisa, podés procesarla antes.
- Incorporá cualquier opcional que quieras (vainilla, canela).
- Calentá una sartén antiadherente a fuego medio-bajo con una gotita de aceite de coco o rociador.
- Volcá pequeñas porciones de mezcla (no hacerlos muy grandes, son más fáciles de dar vuelta). Cociná hasta que se formen burbujas en la superficie, luego dales vuelta con cuidado.
- Servís con yogur, frutas frescas, mantequilla de maní o un chorrito de miel.
Tip nutricional
La banana madura es la clave del dulzor en esta receta. A medida que madura, el almidón resistente se convierte en azúcares más simples, por eso es más dulce y también más fácil de digerir. La avena aporta beta-glucano, una fibra soluble que, según la evidencia científica, ayuda a mantener niveles saludables de colesterol. Este desayuno tiene un índice glucémico moderado gracias a la fibra, lo que sostiene la energía por más tiempo.
Para conocer más sobre los beneficios de la avena, te recomendamos leer nuestro artículo sobre Avena: versatilidad y valor nutricional. Y para explorar las propiedades de la banana, visitá nuestro artículo sobre Banana: energía natural y potasio.