¿Los edulcorantes son seguros?
Desde el aspartamo hasta la stevia, los edulcorantes generan debates acalorados. Para muchas personas que buscan reducir el azúcar, son una herramienta atractiva. Pero la ciencia tiene matices importantes que vale la pena conocer.
Tipos de edulcorantes
Existen dos grandes categorías:
- Edulcorantes artificiales: aspartamo, sacarina, sucralosa, acesulfame K. Son sintetizados químicamente y tienen un poder edulcorante muy alto con muy pocas o ninguna caloría.
- Edulcorantes naturales de alta intensidad: stevia, fruto del monje. Provienen de plantas y también aportan pocas calorías.
La posición de la OMS
En 2023, la Organización Mundial de la Salud publicó una guía en la que desaconseja el uso de edulcorantes sin azúcar para controlar el peso, señalando que no hay evidencia de beneficios a largo plazo y que algunos estudios observacionales asocian su consumo crónico con mayor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Esto no implica toxicidad, sino que no parecen ser la solución que se esperaba.
El debate de la microbiota
Investigaciones recientes sugieren que algunos edulcorantes como la sucralosa y la sacarina podrían alterar la composición de la microbiota intestinal en ciertas personas, aunque los estudios en humanos todavía son preliminares y no concluyentes.
¿Y la respuesta insulínica?
El debate sobre si los edulcorantes generan una respuesta insulínica anticipatoria sigue abierto. Algunos estudios sugieren que el sabor dulce puede activar respuestas metabólicas independientemente de las calorías, pero la evidencia no es consistente.
Para entender más sobre qué pasa cuando reducís el azúcar de tu dieta, te recomendamos leer ¿Qué pasa en tu cuerpo cuando dejás de comer azúcar? Y para profundizar en el impacto sobre la microbiota, no te pierdas Microbiota intestinal: qué es y cómo cuidarla.